Yo, robot

BY IN 2017, Libro Recomendado 12+ NO COMMENTS YET

Isaac Asimov

Edad recomendada: a paratir de los 13 años.

Yo, robot es uno de los clásicos indiscutibles de la ciencia ficción. Una novela compuesta por historias diferentes que tienen el nexo de unión de la entrevista a una especialista en psicología robótica, la Dra Calvin. A través de ella conocemos los casos más interesantes de robots que tuvieron un comportamiento inesperado, desde los robots más primitivos hasta los últimos modelos: las Máquinas, que determinan el futuro de la humanidad. Hay otros dos importantes personajes humanos, los ingenieros Powell y Donovan, cuyo trabajo es hacer las pruebas finales de los nuevos robots. Con ellos viajamos al espacio y vivimos las más alucinantes aventuras y situaciones límite, en las que la inteligencia humana se ha de medir con la de los robots.

Estas historias, además de muy interesantes y con una gran dosis de suspense, tienen una parte filosófica que dará a cualquier adolescente (y a los que no lo somos ya) temas para pensar y debatir; muchos de los dilemas que se presentan se pueden extrapolar a nuestro mundo, menos avanzado de lo que Asimov imaginó, pero igualmente complejo.

Jaime A.S. M. (14 años):I, Robot es el  título original de un libro que reúne nueve cuentos y en los que el tema común son las leyes de la robótica. Éstas son las normas de comportamiento que los seres humanos introducen en los robots que construyen para facilitar su adaptación e integración en la sociedad.

Son tres:

  1. Un robot no debe dañar aun ser humano o, por su iniciación, dejar que un ser humano sufra daño.
  2. Un robot debe obedecer las ordenes de un ser humano, excepto cuando estas ordenes se oponen a la primera ley.
  3. Un robot debe proteger su propia existencia, hasta donde esta protección no entre en conflicto con la primera o la segunda ley.

Lo mas interesante es el papel de “sirviente” con el que nacen los robots, las propias leyes de la robótica dejan al robot por debajo del ser humano, lo que es lógico, al menos al principio. El problema se plantea cuando los robots son tan perfectos que no solo razonan sino que empiezan a sentir como los humanos. ¿Son entonces inferiores o iguales a los hombres?

Me ha gustado mucho el libro porque es muy entretenido y de ciencia-ficción, que es el género que más me interesa. Me fascina la visión de un futuro en el que los hombres y los robots han de convivir. Y termino con una pregunta… ¿está ese futuro muy lejano o casi ya está aquí?

Jaime Lacalle (14 años): “Me leí este libro hace ya algunos años, pero recuerdo que me gustó mucho ya que a mí siempre me han gustado las novelas de ciencia ficción. Isaac Asimov, es quizás el autor más famoso de este género, muchas de sus novelas tienen una parte filosófica, como en I, Robot, en esta en particular trata el dilema de si un robot tuviese la facultad de sentir, ¿todavía se consideraría una máquina?, ¿tendríamos que darles los mismos derechos que a los humanos?

Lo que me parece más interesante es que el autor inventó las famosas tres reglas de la robótica que son tres leyes que harían que calquier robot que se sometiese a ellas fuese el sirviente perfecto. Sin embargo, en las diferentes historias en el libro, Asimov se inventa escenarios que ponen a prueba las tres leyes y su orden de prioridad.

Yo recomendaría este libro a qualquier persona a quien le guste la ciencia ficción y la filosofía.”

Tres leyes inquebrantables que garantizan que el uso de robots sea beneficioso para la humanidad, pero, ¿bastan estas leyes? Dando por hecho de que las decisiones de un robot estén siempre en función del bien del hombre, ¿es esto suficiente para imponerlas a los mismos hombres? La manipulación de la realidad por parte de un robot, incluso con el propósito de un bien mayor, ¿no puede considerarse un daño al individuo? Al final, ¿estarías tú dispuesto a ceder tu libertad de actuación, incluso tu libertad para equivocarte, a cambio de un bienestar impuesto?

En el libro hay una frase que quiero resaltar, cuando los ingenieros están en peligro de muerte, Powells quiere tomar una acción que pone en riesgo su vida, pero que salvará a su compañero, entonces Donovan le dice:

“There are humans rules of behaviour, too. (…) Figure out a lottery and give me my chance.”

“También hay reglas de comportamiento humano. (…) Piensa en una forma de echarlo a suertes y dame mi oportunidad.”

Donovan entiende que la vida de ambos es igualmente válida, por eso quiere echar a suertes el poner una de ellas en peligro. Una persona puede aceptar estas “reglas de comportamiento” o no; por contra, un robot está programado para seguirlas. No es lo mismo. La elección de ponerse en riesgo es la única que tiene mérito. Son estas decisiones las que nos hacen quienes somos. Por eso yo no estoy de acuerdo con la Dra Calvin cuando dice que un robot representa lo mejor de un humano, y por eso, para mí, no es posible el yo del robot. Pero igual tú piensas distinto,  ¡me encantaría saber tu opinión!

¿Sabías que…?

El miedo a que la humanidad desarrolle la robótica hasta el punto de lograr unas máquinas tan avanzadas que para ellas la única acción lógica sea la de tomar control sobre nosotros, los imprevisibles humanos, se ha desarrollado muchas veces en el cine. Desde versiones para el público infantil, como Wall-e (me refiero al robot de la nave, porque tanto Wall-e como EVE son dos ricuras de robots), hasta películas de culto como 2001, una odisea en el espacio, pasando por sagas tan emblemáticas como Matrix y, por supuesto, Terminator.

En fin, que el tema da para muchísimo, y que como dice Jaime nuestro nuevo bloguero, es un debate que necesitamos tener porque la era de los robots está ya llamando a nuestra puerta.

¡Os esperamos en nuestra página de Facebook La biblioteca de MissMcHaggis para seguir hablando del tema!

 

 

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