Galgui

BY IN 2016, Cuentos solidarios, Libro recomendado 3+ NO COMMENTS YET

María José Rodríguez y Andrés Arcos.

Edad recomendada: a partir de los 3 años.

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Galgui era un perro vagabundo, pero no le gustaba la vida en la calle…. Y sobre todo no le gustaba no tener una familia.

Así empieza este cuento que es la historia de un perro sin hogar. La vida de Galgui es muy dura, pero lo más triste de todo es que siente que no le importa a nadie… hasta que un accidente y un niño se cruzan en su camino.

Es una historia sencilla y tierna que va más allá de concienciar contra el abandono de los animales y a favor de la adopción. Es un cuento perfecto para hablar con los niños sobre temas tan importantes como la soledad, la responsabilidad, la amistad… y sobre todo, del verdadero significado de la familia, ¿en qué consiste una “familia de verdad”?

La madre de Julia, de 5 años nos dice:

Julia y yo hemos releído Galgui muchas veces. Siempre me cuenta lo mismo: le da mucha pena cuando lo atropellan y nadie para a ayudarle, dice que menos mal que apareció Diego. Lo que más le llama la atención es que Diego escribiera sus nombres en la escayola. Ahora, cada vez que ve un perro en la calle me pregunta si es Galgui y si necesitará ayuda.”

La madre de Inés, 2 años y Lucía 4 años:

Inesita se sabe el cuento de memoria. Lo que más le impactó es que un coche atropellara a Galgui, le da besitos a Galgui porque le da mucha pena. Le gustó cuando Diego pinta en la escayola de Galgui y dice que así son ya amigos, y le hace mucha gracia cuando “ayuda” a recoger. Lo que más le impactó a Lucía fue que cuando Galgui se rompió la patita, se quedase solo y nadie fuese a ayudarle. Lo que más le gustó fue el final (que no desvelaremos…)

Sus abuelos tienen una perrita adoptada que se llama Lisa, cuando eran bebés la perra avisaba cuando lloraban, ahora las sigue protegiendo mucho. Ellas la pasean junto al abuelo. Para ser de esa edad ya son conscientes de que hay perros que no tienen familia y preguantan porqué los dejan solos. Ojalá no haya más Galguis sin hogar. Es deber de los adultos inculcar desde pequeños la responsabilidad de tener una mascota.”

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Los niños, desde los más pequeñitos, saben lo que es el dolor y el sufrimiento, porque se han caído, se han puesto enfermos… también saben que en esos momentos lo único que consuela es tener a alguien a tu lado que te coja en brazos y te de un achuchón. Por eso mismo les impacta tanto el comienzo del libro, cuando el perrito se queda solo y herido en la calle y nadie hace nada por él. Este es un libro para niños, pero también nos sirve a los mayores para volver a ver el mundo como lo hacíamos de chicos y quitarnos la coraza que nos vamos formando con la edad, la experiencia y los telediarios.

Galgui es un cuento solidario publicado por crowdfounding por Editorial Morwen, parte del precio va destinado a ayudar a perros abandonados, si quieres más información pincha aquí.

Y si estáis pensando en tener una mascota

Para los niños, crecer con un animal en casa tiene ventajas enormes, les dan compañía, amor incondicional, son estupendos compañeros de juegos, aprenden a sentirse responsables… Pero seamos realistas, aunque ellos deseen con todas sus fuerzas tener un animal en casa, aunque se comprometan de corazón a hacerse cargo de él, no tienen la capacidad suficiente para hacerlo por ellos solos.

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Inés y Lucía el día que conocieron a Miss McHaggis en el Retiro en la Feria del Libro de Madrid 2016.

Es lamentable ver a familias que se han desecho de sus mascotas porque “los niños que tanta lata dieron por tenerlas luego no se hacen cargo“, ¡pues claro! ¡¿Qué adulto en su sano juicio puede pretender que ellos se ocupen de todo?! La decisión de tener una mascota debe ser tomada por toda la familia, y al menos uno de los padres tiene que querer tenerla y responsabilizarse de ella, con independencia de que los niños ayuden en lo que puedan. Es un ejemplo nefasto para los pequeños ver que en una casa los miembros de la familia, aunque sean los peludillos de cuatro patas, son desechables; es una enseñanza despiadada transmitirles que cuando alguien al que hemos querido empieza a estorbarnos lo más cómodo es simplemente desprendernos de él.

La responsabilidad de tener un animal en casa es enorme, hay que cuidarle, quererle y asumir ciertos sacrificios. Sin olvidarnos del coste económico que conlleva, desde las cuentas del veterinario hasta la comida, transportes… Mi consejo a las familias que no han tenido nunca mascotas es que empiecen con animales que no necesiten tantos cuidados, como los hámsters o los conejitos (en pares que se ponen tristes si no). Y si se deciden por un perro, que sea de una raza o características que se acople bien al tipo de vida de hagan.

Y después de tantas pegas, os diré que lo mejor que les ha pasado a los bloguerillos ha sido tener a Miss McHaggis. Ella es el recibimiento a lametones después del cole, la excusa para salir a dar una vuelta al parque, la cabecilla del grupo de amigos en las salidad por el campo, la enfermera dedicada que no se mueve de los pies de la cama cuando estás enfermo, la que no juzga, la que te quiere estés triste o enfadado, ¡la alegría de la casa! A nosotros sí nos compensa, con creces.

So, what do you think ?